TURISMO DE COMPRAS Y DE CALIDAD: UNA MIRADA INTERNACIONAL

En las dinámicas sociales que conforman ésta era de modernidad y globalización, es cada vez más común entender el evento de comprar como una actividad en sí misma, que más allá del hecho de intercambiar una moneda por un determinado producto de necesidad, conforma una actividad de esparcimiento y así lo ha comprendido el turismo. El turismo y las compras desde siempre se han mantenido en  una estrecha relación, tal es la forma en que están vinculados que, actualmente podemos referirnos al Turismo de compras, como una categoría particular con elementos que la caracterizan y la diferencian de otros tipos de turismo. El turismo de compras puede considerarse uno de los motivos principales de una significativa cantidad de personas que toman en cuenta este parámetro al momento de elegir un destino. Asimismo, impulsa medios estratégicos a través de los cuales los destinos se promocionan y se posicionan con respecto a otros. Actualmente esta modalidad de ocio constituye uno de los aspectos más determinantes a la hora de promocionar un destino, ya que sin duda compone uno de los requerimientos para la mayoría de turistas. Cabe mencionar que, en la actualidad el Turismo destaca como una de las actividades más importantes dentro del desarrollo económico y de igual modo el Turismo de compras constituye un factor indiscutible de desarrollo e intercambio humano en las sociedades.

Photo by Hessam Hojati
Photo by Hessam Hojati

En términos generales, es posible definir el Turismo de Compras como el desplazamiento de un individuo fuera de su región de origen o residencia movido por el propósito de adquirir diversos productos en un lugar determinado de destino escogido especialmente para este fin. El Turismo de Compras se planea como una de las categorías de turismo con mayor expansión a nivel mundial,  ello se debe al flujo de turistas que adquieren determinados bienes, artículos, objetos o productos artesanales que se corresponden con un sello de identidad cultural bien definido, pertenecientes a los territorios y regiones que visitan, de este modo se generan nuevos medios de desarrollo social y beneficio económico en los territorios receptores.

El Turismo de compras se caracteriza en primera instancia por ser una forma contemporánea de actividad turística, al mismo tiempo que brinda un producto turístico definido como una combinación de elementos materiales e inmateriales, tales como los recursos naturales y  culturales, así como los atractivos turísticos, las instalaciones, los servicios y las actividades que se llevan a cabo en torno a un elemento de interés concreto, todo esto representa la esencia del plan de comercialización de un destino y crea una experiencia turística integral, que lo hacen atractivo para los posibles y futuros usuarios, clientes o turistas.

El turismo de compras incluye factores determinantes para su desarrollo satisfactorio, uno de ellos es la diferencia de precio y calidad de los productos en tanto que tener acceso a un precio ventajoso es uno de los impulsos más importantes por los que finalmente se adquiere un producto en el lugar de visita, fuera éste o no el motivo de la visita. Tanto el precio como la calidad de los productos ofertados son parámetros que se suelen considerar al momento de realizar una compra en el lugar que se visita. Otro de los factores determinantes es la variedad o diferencia en el surtido, puesto que el turista suele adquirir productos a los cuales no tiene acceso en su territorio de origen por diversos motivos, en este sentido, es posible que el turista vuelva en repetidas oportunidades con la intención de adquirir el producto de su interés particular, lo cual propicia y a su vez  favorece una fidelización. Sin embargo, son muchos los aspectos que motivan a un turista a elegir un determinado destino de compra.

El Turismo de Compras debe ser necesariamente una experiencia amena de turismo, ya sea en grandes capitales o en regiones más periféricas, lo esencial es brindar todo un conjunto de servicios de calidad, que propicien la buena reputación y con ello el lugar adquiere cierto prestigio, de tal modo que logre ser un destino seductor para atraer no solo a turistas que acuden para comprar sino para fidelizarlos con el territorio y todo lo que éste ofrece. En el caso de España, las marcas locales de lujo son escasas, sin embargo, la oferta de las grandes marcas hace de ciudades como Barcelona, Madrid o Marbella centros de atracción e interés para realizar Turismo de compras. Esta limitante se compensa con la búsqueda de la excelencia en el trato al cliente, es decir, se intenta agasajar a los turistas para propiciar que la experiencia de compra sea tan satisfactoria que estos manifiesten deseos de retornar a España.

Finalmente, uno de los fines que se ha propuesto el turismo de compras es generar el fenómeno conocido como Turismo de calidad, que se ha popularizado en los últimos años. Garantizar un turismo de calidad implica también garantizar las ofertas más favorecedoras para los turistas y a su vez brindar servicios que estén sujetos a altos estándares de calidad, lo cual acondiciona un terreno propicio para que el turista aumente los gastos durante su viaje. Sin embargo, así como se oferta un turismo de calidad, éste debe estar dirigido a un turista en particular, el Turista de Calidad es aquel en el que su grado de satisfacción es tal, que su experiencia durante el viaje ha sido tan positiva, que se convierte en un promotor de los productos y del servicio que recibió, con ello se genera que otros clientes o turistas tomen en cuenta éste destino al momento de elegir el lugar más propicio para realizar Turismo de compras.

Autor: miembro de la Red Mundial de Turismo de Compras