Turismo Accesible y Turismo de Compras

Photo: Nathan Anderson

Creo que cada persona tiene su razón de ser en el mundo, si hay alguien que piensa que su existencia es finita está equivocado ya que el poder de trascendencia de nuestras acciones día a día, desde la más simple hasta la más grande, tienen un gran poder de incidencia en el otro, que luego se manifiesta en la sociedad y así en el mundo que nos toca vivir.

Si de trascendencia se trata, el turismo accesible es una de la ramas del turismo que lo hace evidente y dice presente en este gratificante camino de devolverle a la sociedad todo lo que ésta nos da.

Específicamente, el turismo accesible es el encargado de diseñar viajes adaptados según el tipo de capacidad y necesidad de cada persona, está entrelazado con todos los tipos de turismo que existen, entre ellos el turismo de compras. El turismo accesible busca tener respuesta a toda situación adversa que se presente en cada área del sector, respuestas en la accesibilidad de infraestructura de las distintas instalaciones como puede ser en el transporte, en un hotel, en un restorán, en un museo, entre otras. Busca acortar la distancia de comunicación que muchas veces dificulta el goce pleno de cualquier actividad que se realice. Por último, trata de combatir con las barreras sociales existentes.

Desde una óptica humanista voy a plantear tres preguntas que sean el norte en lo que refiere a la inclusión y al turismo accesible: ¿por qué una persona que tiene otras capacidades no puede gozar de igual forma que los demás? ¿acaso no tienen los mismos derechos de poder disfrutar la vida?¿cómo podemos hacer como sociedad y en turismo para incluir a aquellos que tienen otras capacidades?

Una persona con capacidades distintas tiene el derecho de gozar de todos los derechos que fueron proclamados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, París 1948.

Las primeras dos preguntas nos plantean el desafío de que realmente se vea reflejado en los hechos y en las distintas dinámicas del día a día el goce de esos derechos, entre ellas, la que nos compete, el turismo.

Ahora bien, para incluir en la sociedad a aquellos que tienen otras capacidades es fundamental invertir en todas las áreas necesarias. En el turismo, la inversión debe ser en todos los escalones de la cadena turística. Con esto hago referencia al transporte, a las vías públicas, a los distintos puntos turísticos, a los servicios de alojamiento, de gastronomía, a los centros comerciales, a los mercados de artesanos y cada uno que de alguna forma u otra esté involucrado.

Invertir en infraestructura, por ejemplo en los centros comerciales para que la experiencia sea  accesible a todos; invertir en los medios necesarios para que exista una comunicación eficaz de cualquier tipo, por ejemplo que exista una buena comunicación de los productos transnacionales y de identidad cultural. Ser capaces de transmitir la historia e identidad del lugar; invertir para sensibilizar e involucrar a la sociedad en la búsqueda de la inclusión que sin dudas puede ser muy enriquecedora para todos.

El concepto de sostenibilidad trabaja bajo tres áreas que son la económica, la medio ambiental y la social. Específicamente me centro en la primera de sus áreas, la económica. La inversión es un costo al corto plazo si, pero no tengo dudas de que es mucho más gratificante todo lo que nos puede llegar a volver. No solo en términos económicos que sin dudas tendrá su recompensa creando miles de puestos de trabajo, también en términos sociales y humanos. Si vemos que como sociedad fuimos capaces de romper las barreras internas y sociales para incluir a aquellos con capacidades distintas de tal forma que puedan vivir sin ningún tipo de dificultad más de la que tienen todos podremos gozar de lo hermoso y enriquecedor que es hacer turismo.

Un pilar fundamental para combatir las barreras sociales es la concientización, hago hincapié en la búsqueda de generar esa sensibilidad y empatía que se necesita para entender a aquel que es distinto. La integración es una búsqueda que se da entre todos, no solo en aquel que tiene  capacidades distintas sino también los demás, buscar el equilibrio para que las dinámicas sean exitosas y se rompa la brecha del miedo a lo desconocido o distinto.

Para que el turismo accesible sea realmente tangible la responsabilidad es de cada uno y es fundamental que aquellas entidades que tienen el poder de decisión empiecen a tomar las medidas que correspondan.

Cuando nombro a las entidades competentes hago referencia a los Estados, al sector privado y a las ONGs. Cargan con esa responsabilidad ya que tienen la fuerza necesaria para hacer cambios a nivel macro y sin dudas que con buena intención, comunicación y voluntad seremos capaces de dar un paso más en lo que refiere a la inclusión social y vivir en un mundo más humano.

Author: Lucas Cestau  (Uruguay)