Países emisores y destinos turísticos inteligentes

El Turismo de Compras y de lujo son una de las razones por las cuales se está transformando la manera de hacer turismo a nivel mundial, en tanto a los retos que esta práctica significa. Los gastos, en términos de dinero, y la experiencia del viaje en cualquier lugar del mundo, en términos personales, ha motivado a la invención de categorías para especificar cómo esta actividad afecta no solo la vida individual de un viajero, sino la vida de una colectividad y un territorio.

Photo by Nik Guiney
Photo by Nik Guiney

Una de estas categorías es la noción de países emisores de turistas, como territorios que “envían” personas a conocer otros países del globo, quienes están en espera de actividades y eventos diferentes a su lugar de residencia. Estas actividades están enfocadas en el desarrollo de estrategias y planes de acción que buscan captar la atención del viajero, a partir de conceptos nacionales, locales, así como actividades que ellos no realizarían en su país de residencia (como paseos a zonas turísticas, ciertos deportes extremos, recorridos por restaurantes de gastronomía local, etc.).

Durante 2017, como ha contabilizado la Organización Mundial de Turismo, Estados Unidos, China, Alemania, Inglaterra y Francia lideraron el ranking como países emisores de turistas. Los viajeros de estas naciones gastaron aproximadamente 600 millones de dólares para gastos en el turismo de compras y de lujos. Estadísticas de Tax Free, en este 2018, han determinado que Rusia ha adquirido un repunte como país emisor, cuando aproximadamente 20% de sus turistas salieron del país.

Si se consideran los aspectos ambientales, arquitectónicos, culturales, sociales o económicos de una comunidad o un territorio específico, en función de explotar sus potencialidades y mostrarlas mediante el turismo, en sus diversas modalidades, estamos hablando entonces de destinos turísticos inteligentes, como escenarios intervenidos en su infraestructura para fomentar las innovaciones y los cambios tecnológicos del lugar, siempre pensando en grande y de modo inteligente, a fin de atraer viajeros de cualquier región del planeta y así encuentren vínculos hacia ese lugar. En estos términos, es válido afirmar, entonces, que un país emisor requiere destinar una parte de sus recursos internos, a fin de construir destinos turísticos inteligentes.

Ahora bien, según afirma SEGITUR (2015), los rasgos característicos de estos destinos son su naturaleza turística, enfocada meramente en un público viajero y no en el público nativo o local. Esta audiencia, además, está obligada a mantener una interacción óptima y en buenas lides no solo con el destino al que se dirige, sino con sus alrededores y demás aspectos que implican el viaje, a partir de lo que se conoce como el ciclo de vida del viaje turístico (antes, durante y después del viaje), pues el viajero comienza a ser atraído al lugar previo a su llegada y mantiene ese vínculo después de haberse ido.

Para que un lugar se convierta en este tipo de destinos, es importante el trazado y cumplimiento de planes de acción y estrategias de turismo por parte de entidades de diversa naturaleza, sean gubernamentales, de la administración pública, instituciones educativas, culturales, agroalimentarias, forestales, empresas privadas, que trabajen en conjunto y así cumplan los objetivos de un destino turístico inteligente: mejorar la percepción del espacio a ser visitado, así como incrementar su competitividad, a partir de sus inventivas turísticas (SEGITTUR, 2015).

Como se afirmó, el turismo ha adquirido múltiples vertientes en su ejecución; por lo que tener destinos turísticos inteligentes, es una de las mejores opciones para que se desarrolle la economía de un territorio, así como sus condiciones socioculturales y socioeconómicas. El turismo de compras y de lujo, en este sentido, no puede quedar atrás, porque son una de las principales actividades realizadas por un viajero, al destinar su dinero en la adquisición de objetos que le vincularán con ese lugar que ha visitado.

Autor: miembro de la Red Mundial de Turismo de Compras