Los expertos en turismo del vino elaboran un protocolo internacional para la reanudación

Un grupo de expertos internacionales en enoturismo se reúne desde abril de este año y elabora el protocolo internacional “Tranquilamente Enoturismo: diretrizes e boa práticas para um enoturismo Covid-Free” (Enoturismo tranquilo: directrices y buenas prácticas para un enoturismo sin coberturas)

Photo: Ivane Favero
Photo: Ivane Favero

Ante la crisis que afecta a todos los sectores del turismo debido a la pandemia mundial provocada por el Covid-19, el protocolo es un manifiesto de acción creado por un grupo de expertos internacionales que trabajan para organismos institucionales, universidades y centros de investigación, bodegas de renombre, consorcios y asociaciones vinícolas, así como consultorías. “Este protocolo está dirigido a bodegas y otras empresas que promueven el enoturismo y pretende encontrar soluciones concretas a la nueva realidad del enoturismo, aplicables a cualquier empresa o destino de enoturismo”, dice la consultora Ivane Fávero.

Según ella, hay tres objetivos principales que deben alcanzarse para relanzar el enoturismo en el Brasil:

  • La mejora del enoturismo como un activo relevante y transversal para las economías del territorio en el que operan las bodegas;
  • Comunicación a través de mensajes claros, capaces de responder a las nuevas expectativas de los enoturistas;
  • Y un elaborado plan de propuestas y directrices para las realidades relacionadas con el grupo de trabajo que mueve más de 30 millones de visitantes de todo el mundo.

“Estamos viviendo un escenario sin precedentes, que nos lleva a rediseñar el turismo del vino. Varias investigaciones internacionales revelan que las experiencias al aire libre, el turismo rural, la gastronomía y el vino se encuentran entre las atracciones turísticas más deseadas. El turismo del vino, afortunadamente, puede combinar las prácticas al aire libre con el tema de la enogastronomía, lo cual es una oportunidad expresiva”, dice Ivane, que es uno de los fundadores y ex presidente de la Asociación Internacional de Turismo del Vino – Aenotur.

El Comité Internacional de Turismo Vitivinícola está coordinado por la italiana Roberta Garibaldi y la española Zaida Semprun. Desde abril de este año, celebra una reunión virtual por semana, organizándose en grupos de trabajo específicos. La iniciativa involucra a una amplia variedad de perfiles con un vasto conocimiento del turismo enológico de Argentina, Chile, España, México, Estados Unidos, Sudáfrica y Francia, y también de Brasil (representado por Ivane Fávero), que participa voluntariamente y tiene la intención de compartir toda la construcción del grupo con los destinos y empresas de turismo enológico del país.

Líneas de trabajo

El grupo definió las principales líneas de trabajo: la Valoración del Enoturismo, como eje económico relevante y transversal de los territorios donde se ubican las bodegas, principalmente en las zonas rurales; la Comunicación a través de mensajes claros que den seguridad y confianza de acuerdo a las nuevas expectativas del turista y; la Elaboración de Propuestas y Recomendaciones relevantes aplicables a cualquier bodega o establecimiento, independientemente de su tamaño o ubicación geográfica.

Este sector moviliza más de 30 millones de turistas al año, distribuidos en aproximadamente 2.000 bodegas abiertas al turismo en todo el mundo.

Esta iniciativa promueve desde su base la colaboración entre destinos y posiciona al Turismo del Vino como uno de los sectores turísticos más sostenibles y con mayor proyección dentro de la nueva realidad turística mundial.

EL PROTOCOLO INTERNACIONAL

El Protocolo Internacional “Enoturismo Tranquilo” tiene por objeto servir de guía a las bodegas y a los operadores de turismo enológico en la adaptación de las estructuras y servicios de hostelería, dando prioridad al cuidado y la salvaguardia de la vida de las personas. Los beneficiarios son las bodegas dedicadas al enoturismo y otras instalaciones turísticas con los mismos fines. El Protocolo se armonizará con las normas y reglamentos elaborados a nivel regional y territorial, por cada bodega individualmente o en grupos, a través de las asociaciones, y detallará una serie de indicaciones relacionadas con las siguientes áreas:

  • Reservas;
  • Bienvenida a los clientes, con disposiciones precisas sobre cómo entrar en ellos;
  • La gestión de las degustaciones, con recomendaciones para la protección de los visitantes y para los que prestan el servicio;
  • La organización de la visita guiada a la bodega;
  • La gestión de la tienda de vinos;
  • El uso de los espacios de la bodega, tanto en el interior como en el exterior;
  • La gestión de los empleados.

PROFESIONALES INVOLUCRADOS: Argentina (Gonzalo Merino/Bodegas Argentina E Lorena Cepparo dA Chandon), Brasil (Ivane Fávero, consultor) , Chile (Alicia Ortiz/Enoturismo Chile), España (Chelo Miñana/ Bodegas Masaveu; Beatriz Vergara/González Byass; Tonia Castells/Freixenet; Álvaro Garnica y Oscar Manzano/Global Journey Consulting; Alberto García/FEV; Zaida Semprun/Programa de Creadores de Consultas); Francia (Catherine Leparmetier/Red Mundial de Grandes Capitales del Vino), Italia (Roberta Garibaldi/Profesora Universitaria, Nicola D’Auria/Movimento Turismo del Vino), México (Daniel Sánchez/Hacienda Guadalupe Winery & Hotel, Jorge Ferreira/Viñedos Azteca y Víctor Sixto/Codex Consultant), Estados Unidos (Claudia Vecchio/Sonoma) y Sudáfrica (Mariette Du Toit-Helmbold/Destino Consultor). El grupo prevé su existencia más allá de esta situación de crisis.

Autor: Paulo Atzingen. Diario do Turismo