La nueva artesanía habla de diseño, innovación e impacto cultural

La artesanía está viviendo un auténtico resurgimiento que va más allá de los tópicos de manualidad y del folclore asociado al “souvenir”, lo que ha dificultado su desarrollo y puesta en valor, aunque hoy en la nueva artesanía se habla de diseño, de nuevas tecnologías y de impacto cultural.

“La artesanía está más presente que nunca”, ha explicado el presidente de honor de la Fundación Loewe, Enrique Loewe, encargado de presentar esta congreso organizado por el Ministerio de Cultura y Deporte y Fundesarte en el Museo Lázaro Galdiano.

“La moda y la artesanía son cultura de primera dimensión”, ha asegurado Loewe, quien considera que “sin artesanía no hay moda ni diseño”.

“La nueva artesanía, contemporánea y vanguardista explora la expresión plástica de nuevos imaginarios”, ha explicado este lunes Raúl Blanco Díaz, secretario general de Industria del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo durante la inauguración del congreso “La artesanía contemporánea a debate”.

La artesanía, un sector que ocupa a 38.000 empresas y 125.000 personas empleadas, es el “nuevo lujo”, añade Loewe, para quien la moda es “el reflejo de la sociedad”, una idea que también comparte Juan Carlos Santos, analista de tendencias, quien asegura que la artesanía está de “moda en todo los ámbitos” y eso genera confusión.

El mayor problema para el desarrollo de este sector estriba en su “controvertida relación con la tecnología y la innovación”, ha apuntado Santos, quien advierte que diversos estudios han puesto de relieve que la artesanía es demandada cada vez más por distintos grupos de consumidores, entre ellos los que apuestan por la sostenibilidad, una sociedad más ética o por un nuevo lujo.

“Ahora en el lujo no se busca la ostentación, sino el mimo y la excelencia en el quehacer”, añade Enrique Loewe, quien considera que el lujo se ha hecho “más accesible, se ha democratizado”.

La artesanía de vanguardia, con diseño incluido, es la que mayor valor estratégico tiene, ya que “representa nuevas formas de explorar nuevos imaginarios y está abierta a las nuevas tecnologías”, explica Santos.

Los artesanos de hoy también se ocupan de fortalecer la identidad regional y potencia un turismo cultural de mayor calidad, “además de dinamizar y enriquecer la cultura local recuperando las tradiciones”, ha añadido la directora general de Industrias Cultural y Cooperación, del Ministerio de Cultura y Deporte, Adriana Moscoso del Prado Hernández.

La artesanía contemporánea es vanguardista, está abierta al diálogo entre la habilidad manual y el uso de nuevas tecnologías. “Se interesa tanto por el potencial expresivo de los nuevos materiales como por la reinterpretación de los tradicionales”, según Santos.

Los productos artesanales, que emergen de la interacción entre ilusiones, inquietudes e incertidumbres, a través de una mirada local, “están en auge porque se está viviendo un gran cambio socio- cultural con nuevos valores”, ha añadido Santos.

En este debate, el arquitecto Tomás Alía hace hincapié en la dimensión artística de la artesanía contemporánea, mientras que la diseñadora Sybilla habla de la importancia de la dimensión empresarial.

“Trabajar con las manos es trabajar con las estructuras más profundas del cerebro”, dice Santos, quien considera que es necesario “emocionar para vender artesanía”.

Autor: Carlos Hauss (colaborador en el evento)