¿La artesanía y la tecnología pueden ir de la mano?

Por lo general, solemos asociar el concepto artesanía con una época remota, el trabajo a mano y las técnicas creativas con las que se desempeña. Por el contrario, la tecnología tendemos a vincularla directamente con la actualidad, el desarrollo y la innovación. En la teoría queda perfectamente claro que se trata de dos conceptos contrapuestos, pero en la práctica son muchas experiencias las que nos hacen entender que pueden convivir e incluso, hacernos la vida más fácil.

El mundo está evolucionando a un ritmo acelerado y en este contexto de la nueva era digital en la que nos vemos inmersos, la tecnología y la robótica juegan un papel fundamental. No solo se han convertido en un instrumento esencial en nuestras vidas, sino que, además, han transformado y revolucionado el mundo laboral casi al completo. Como resultado, obtenemos un enorme salto tecnológico en la producción.

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En este sentido, muchos oficios tradicionales cuya labor siempre ha estado ligada al trabajo a mano, han ido desapareciendo con el paso del tiempo o amenazan con quedarse obsoletos. Es el caso de los herreros, barquilleros, afiladores, etc. Estos oficios a manos de los artesanos empiezan a ser sustituidos por máquinas con la implantación de la automatización del empleo, realizan el mismo cometido de una forma más rápida y a un precio más bajo, suponiendo la destrucción de numerosos puestos de trabajo.

Por el contrario, a su vez, esta situación está dando lugar a la aparición de nuevos nichos de mercado, pero también, aunque parezca mentira, muchos empleos que se conocían ataño han conseguido reinventarse gracias al apoyo de las nuevas tecnologías. Lo que nos hace entender que muchas profesiones no pueden ser sustituidas por máquinas, principalmente por la sobre programación en el trabajo de la que actualmente pecamos que impide, en muchos casos, profesionalizar las tareas y los servicios.

El escenario que resulta de la cohesión de la artesanía y la tecnología no es sino una oportunidad para recuperar oficios y profesionalizar tareas circunscritas, hasta ahora, al ámbito doméstico. Si juntamos lo mejor de los trabajos manuales, esos de toda la vida, con todo lo bueno que nos aporta la tecnología, ¿por qué debemos prescindir de uno de ellos, casi de forma automática, pudiendo tener lo mejor de ambos? El claro ejemplo, lo encontramos en Telelavo, la primera lavandería artesanal del mundo, que además de contar con la tecnología más puntera para el tratado de las prendas, cuenta con la profesionalidad de artesanos que, con cuidado y mimo, se encargan de la colada completa de todos los hogares: desmanchado, lavado, planchado y remiendo de costuras.

Muchas profesiones del pasado, en la actualidad, se han convertido en oportunidades e ideas de negocio de lo más atractivas y rentables. Por lo que, sin ninguna duda, es hora de poner en valor, de nuevo, los oficios tradicionales y, ¿por qué no empezar por recuperar a los artesanos expertos en higiene textil?

Cada prenda, como cada persona, es diferente. Por ello, debemos tener en cuenta que no todas pueden recibir el mismo trato, propio de la automatización del empleo, y tampoco someterlas a los mismos procesos. Diferentes tejidos al sumergirlos en la lavadora del hogar pierden sus propiedades o se pueden dañar. En muchos casos, el trabajo a mano se convierte en la mejor opción.

A modo de conclusión, la tecnología más moderna sigue abriendo nuevos horizontes hacia el desarrollo, pero esto no significa que debamos olvidarnos del trabajo artesanal especializado para evitar descuidar métodos exigentes como el que implica, por ejemplo, el de la higiene textil y más en una situación en la que tras el Covid-19 se ha puesto de manifiesto su importancia como medida para mantener el cuidado de nuestra salud.

Author: Adriana Toro, Interempresas