La artesanía, el imán de España para atraer al turismo de ricos

El país solo atrae al 13% de los visitantes de alto standing, frente al 36% de Francia o el 31% del Reino Unido

España logra atraer únicamente al 13% de los turistas de alto poder adquisitivo. Este tipo de viajeros es escaso, tan solo el 0,5% de todos los que se mueven alrededor del mundo; pero su capacidad de gasto es tal que, a pesar de su proporción, concentran el 17% del total de las ventas tax free o libres de impuestos, que mueven alrededor de 90.000 millones de euros anuales en todo el globo. Dicho de otra forma, “destinan en sus desplazamientos entre 50.000 y 210.000 euros al año, sobre todo en joyería y moda, y España tiene que luchar por captar a más de ellos”. Así lo explicó ayer Jacques Stern, consejero delegado de Global Blue, durante la presentación del informe El turista de lujo en España, ¿un desconocido?, enmarcada en el Excellence Day organizado por el Círculo Fortuny, la patronal de las empresas de lujo en el país.

Photo: Philip Swinburn
Photo: Philip Swinburn

Así, a pesar de que España es el segundo país del mundo en número de llegadas turísticas –por detrás de Francia–, ocupa el séptimo puesto en la tabla de regiones receptoras de ricos dispuestos a gastar. El primer puesto también es para Francia, que atrae a un 36% de ellos, seguido del Reino Unido e Italia, ambos con una cuota del 31%. Además, los que eligen a España como destino tampoco lo hacen en las mismas condiciones: gastan un 62% menos que en los principales mercados. En cifras, señaló Stern, “el país solo capta el 37% del presupuesto de los viajeros, con un gasto medio de 22.000 euros. En otras zonas, como el Reino Unido, el desembolso es del 60%, lo que se traduce en 35.000 euros en compras”.

Por todo ello, recalcó Stern, España tiene que hacer un esfuerzo por conocer a sus potenciales visitantes, “sabiendo cómo son, qué buscan y qué se les puede ofrecer como destino”. Como ayuda, desde Global Blue presentaron la radiografía del prototipo de turista de lujo: una mujer asiática –preferentemente china–, milenial, que viaja entre tres y cuatro veces al año y que duerme entre 5 y 10 noches por trayecto.

En lo que España puede destacar, prosiguió Carlos Falcó, presidente del Círculo Fortuny y de la European Cultural and Creative Industries Alliance (ECCIA), entidad que aúna a las respectivas patronales de Francia, Italia, Alemania y el Reino Unido, además de España, es en la artesanía. “En los últimos seis años, la economía de la UE creció a una tasa del 3% anual. En el mismo periodo, el sector del lujo lo ha hecho a un 6%, y representa el 10% de las exportaciones de la Unión. Hablamos de una botella de Vega Sicilia, de un pañuelo de Hermès, de un Porsche. Eso es la artesanía, y en España tenemos de sobra”.

Es un sector, añadió Falcó, que además contribuye a dinamizar y desarrollar zonas rurales de España, “ya sea Ubrique por sus pieles o La Rioja por sus vinos. Esta excelencia debe ser parte fundamental del futuro de España y Europa”. La artesanía, continuó la secretaria general del Círculo Fortuny, Almudena Arpón de Mendívil, “es el cuidado, el tiempo, el detalle. Conserva la cultura e historia, y esos son dos polos de atracción del turismo de élite al que aspiramos en España. El mundo parece que se ha encogido, con productos efímeros de coste bajo, y la artesanía emerge como contrapunto de autenticidad”, añadió.

Desde fuera de España apuntan en la misma dirección. Guy Salter, presidente del festival London Craft Week, un evento anual que muestra la artesanía a través de viajes y visitas a talleres ocultos de fabricantes del mundo del lujo, explicó cómo han “crecido mucho en los últimos años, porque los compradores y productores están evolucionando y nosotros somos un espacio común para la artesanía alrededor del mundo”. El director de la italiana Michelangelo Foundation, Alberto Cavalli, también animó a España y a las empresas del mundillo a poner en valor sus productos y servicios: “Promocionar la artesanía y el saber hacer es también una forma de promocionar el territorio. Más aún en un país como este, que tanto tiene que ofrecer en este terreno”, aseguró.

De puertas para dentro son muchas las pequeñas empresas, como el atelier de costura Navascues o la sombrerería Balel, que se dedican a poner en valor la artesanía local. Por el contrario, hay otras que son reconocidas en el mundo, como la guitarrería Felipe Conde, que ya vende el 92% de sus instrumentos fuera de España, o Lladró, “donde seguimos manteniendo nuestros ritmos de fabricación, entre la concepción y finalización de una pieza pasa un año y medio”, recalcó Nieves Contreras, directora de diseño y creatividad en la firma valenciana.

Atraer al turismo de lujo, en palabras del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, es “uno de los objetivos” que tiene el nuevo consistorio de la ciudad, formado por PP y Cs gracias al apoyo de Vox. “Las empresas de lujo son de carácter familiar, muy imbricadas en la ciudad. Queremos impulsar un turismo de alta gama, del visitante que gasta al día 260 euros o más. Madrid tiene todo lo necesario para atraer a estos perfiles que buscan la experiencia cultural, gastronómica o de compra. Por eso arropamos a instituciones como el Círculo Fortuny”, señaló en la clausura del evento.

Autor: Pablo Sempere. Cinco dias