EXPERIENCIAS: TURISMO BESPOKE

Con cada viaje, una persona siente la emoción de las experiencias que vive en ese lugar que ha llegado. Lo valioso del momento es que pueda compartir y disfrutar de las opciones que un destino turístico le ofrece y así conocer más de la cultura que visita, así como de sus ciudadanos. Mediante el turismo de compras y de lujos, por ejemplo, más allá de apropiarse de un objeto o un producto, un viajero busca la mejor experiencia de viaje, a fin de sentirse cómodo; además de buscar despertar en él la necesidad de regresar a ese destino escogido.

Photo by Thomas Martinsen
Photo by Thomas Martinsen

Una experiencia turística, en este sentido, se entiende como la vivencia individual que tiene un viajero dentro del destino turístico que está visitando, así como la vivencia colectiva que se lleva a cabo entre el turista-locales. En otros términos, la experiencia va de la mano con la subjetividad de la persona o del grupo de personas que viajan y su relación inmediata con el entorno visitado. La característica principal de dicha experiencia es el contexto; es decir, el lugar y el momento en que se lleva a cabo el viaje, además de la sociabilidad o las relaciones sociales que allí se desarrollan (Vergopoulos, 2016).

Todo depende de la motivación original del viaje. Por ejemplo, hay personas que solo viajan para adquirir productos económicos o costosos (turismo de compras y de lujo), visitar los monumentos emblemáticos de una comunidad que es visitada, ir a conciertos locales, escuchar música del lugar (turismo cultural), vivir experiencias no habituales en el lugar de origen (turismo de aventura), o simplemente desean recorrer la ciudad y descansar en alguna posada o spa (turismo de ocio), entre otras.

Una de las modalidades de las experiencias de viaje que están dando de qué hablar actualmente es el turismo beskpoke, como su término inglés lo afirma (lo que mejor se ajusta), pues está vinculado con las experiencias turísticas más deseadas y pedidas por los viajeros, mientras se ajustan a sus necesidades de viaje, según las nuevas tendencias de turismo. Cada experiencia, entonces, es personal y específica, de acuerdo con los intereses del viajero. Esto quiere decir que, mediante el turismo bespoke, alguien llega a un destino cualquiera y encuentra personas, actividades e infraestructuras que estarán acordes con su motivación principal de viaje.

Ahora bien, para que se dé una experiencia turística bespoke, las empresas y los destinos turísticos precisan de la creación y el diseño de planes de viajes exclusivos, que estén enfocados en los protagonistas del viaje, en conjunción con la geografía del lugar, los paisajes naturales y medio-ambientales, la gastronomía, la música, los productos y servicios que están de moda, las nuevas tecnologías, etc., todo a fin de ofrecer a estos viajeros una compleja gama de opciones, según sus necesidades.

Es común encontrar espacios que fusionen estos elementos y garanticen esa experiencia pensada en el viajero. Escenarios como cafés, sherry bars, vinotecas, restaurantes, característicos con estéticas alternas y llamativas, que dan muestra de la gastronomía local, en adición al uso de dispositivos tecnológicos, para reproducir contenido audiovisual informativo, educativo y musical, por ejemplo, pueden ser una de las tantas propuestas de turismo bespoke de las que se están hablando hoy día.

Bespoke, en consecuencia, es sinónimo de turismo de calidad, turismo bien planificado y turismo bien ejecutado. En la medida en que se satisfacen las necesidades del viajero, según lo que observa en su entorno durante el viaje y en su compartir con las muestras de turismo que recibe, mayor apertura turística tendrá el destino de viaje y más agradable será la experiencia del viajero quien, sin dudas, lo compartirá en sus redes sociales y en sus diversos medios para comunicarse.

 

Autor: miembro de la Red Mundial de Turismo de Compras