Consecuencias del enfrentamiento entre Estados Unidos y China en el turismo de compras

La guerra comercial tiene un daño colateral inesperado para los Estados Unidos: la baja en la visita de turistas chinos.

A comienzos de este año, China emitió un alerta para los habitantes que organizaran viajes a los Estados Unidos. La medida se hizo extensiva “hasta fin de 2019” y advertía sobre complicaciones a la hora de “ingresar y permanecer” en el país de Donald Trump.

Photo; Cathy Williams
Photo; Cathy Williams

En un comunicado, Geng Shuang, responsable de las comunicaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo en ese momento que la explicación se centraba en “las circunstancias actuales” cuando le preguntaron si la decisión era parte de la disputa que arrastran las dos mayores potencias comerciales del mundo.

Pasaron los meses y la industria turística estadounidense está sufriendo el problema: hoteles, restaurantes, agencias de viajes y especialmente los minoristas, ven que sus ventas se ven afectadas por la ausencia de turismo asiático, especialmente chino.

Los retailers más impactados son aquellos que se especializan en la venta de artículos de lujo.

“La tensión entre la Casa Blanca y Beijing está golpeando la valiosa llegada a los Estados Unidos de decenas de miles de turistas chinos, que están evitando al país como destino de vacaciones. Compañías como Tiffany y Hyatt Hotels están pagando el costo”, publicó The Financial Times.

Los turistas llegados desde China tienen un atractivo especial para los retailers estadounidenses por el volumen de dinero que suelen gastar en sus viajes. Incluyendo los costos de vuelos y alojamiento, cada uno deja un promedio de US$ 7.000 por visita, según la Asociación de Viajes de Estados Unidos.

Sin embargo, después de varios periodos de crecimiento de dos dígitos interanuales, el número de visitantes chinos aumentó apenas un 4 por ciento en 2017 y en 2018 disminuyó por primera vez desde 2003.

Hubo 2,99 millones de llegadas en 2018, una caída del 6 por ciento respecto al anterior año.

La realidad se agravó en el primer semestre de 2019, según los principales ejecutivos de negocios de Estados Unidos, quienes dicen que la desaceleración está afectando sus ganancias.

“Es una preocupación grave dado que China es responsable de buena parte del crecimiento del turismo internacional en la última década”, le dijo a Bloomberg Adam Sacks, presidente Tourism Economics.

La realidad se puede ver en los números de las finanzas de los retailers. Al igual que Tiffany, Macy culpó esta semana, en parte, a una caída del 9% en las pobres ventas a turistas internacionales.

La empresa dijo que las tiendas más afectadas fueron aquellas ubicadas en destinos populares para el turismo, como Nueva York, donde la compañía tiene sus tiendas insignia Macy’s -en Herald Square- y Bloomingdale’s -en 59th Street-.

Varios factores explican la desaceleración, según los analistas, desde las mayores restricciones a la hora de emitir la visa a ciudadanos chinos por parte de Washington, hasta que los asiáticos ya no se sienten bienvenidos en los Estados Unidos. A esto hay que sumarle las advertencias de Beijing.

Si a esto se le suma la devaluación del Yuan, todo se complicará más desde ahora. Cruzar el Pacífico es más costoso desde que la moneda china perdió valor frente al dólar.

De ambos lados de la disputa

En mayo, se conoció que los estadounidenses que trabajaban en desarrollos I+D en la sede de Huawei en China estaban abandonándolas de manera compulsiva. Era una forma de represalia por parte de la compañía asiática ante su inclusión en la black list.

Huawei ordenó “cancelar las reuniones técnicas con los contactos de los Estados Unidos y repatriar a los estadounidenses que trabajan en su sede de Shenzhen”.

Autor: Pablo Petovel. Merca20